Cómo hacer un finiquito sin arriesgar una demanda laboral
Un finiquito mal redactado es la causa más común de demandas laborales que la empresa pierde. No por el monto del despido, sino por una firma sin ministro de fe, una causal mal citada o un descuento que no correspondía. Tres errores que se evitan en la redacción y cuestan caro en tribunales.
Qué es el finiquito y por qué la firma importa tanto
El finiquito es el documento que cierra la relación laboral. Deja constancia de que el trabajador recibió lo que le correspondía y de que ambas partes dan por terminado el contrato.
Para que tenga valor legal y le sirva a la empresa como prueba, el Código del Trabajo exige que se firme ante un ministro de fe: un notario, el inspector del Trabajo o el presidente del sindicato. Sin esa firma, el finiquito no es oponible. El trabajador puede demandar después y la empresa pierde su mejor defensa.
Los tres errores que terminan en juicio
1. Causal de término mal invocada. Despedir por "necesidades de la empresa" cuando en realidad hubo una falta grave —o al revés— abre la puerta a un despido injustificado. El recargo legal sube la indemnización hasta en un 80% según la causal. La causal se decide antes de redactar, con los hechos a la vista.
2. Cálculo incompleto de lo adeudado. Vacaciones proporcionales, días trabajados del último mes, horas extra pendientes. Cuando el finiquito omite un concepto, el trabajador lo cobra después con intereses y reajustes. Revisar el cálculo cuesta una hora; corregirlo en tribunales cuesta meses.
3. Descuentos sin respaldo. Descontar un préstamo, un anticipo o un daño sin documento firmado que lo autorice es ilegal. La Dirección del Trabajo lo objeta y el monto se devuelve con multa.
El plazo que casi nadie respeta
La empresa tiene 10 días hábiles desde el término del contrato para pagar y poner el finiquito a disposición del trabajador. Pasado ese plazo, se acumulan reajustes e intereses, y la fiscalización de la Dirección del Trabajo aplica multas que parten en 1 UTM por trabajador.
Cómo lo resolvemos en Teil
Revisamos la causal con los hechos del caso, calculamos cada concepto adeudado y redactamos el finiquito para que cierre el riesgo, no para que lo abra. Si la empresa ya enfrenta una demanda, la defendemos con la preparación que cada juicio laboral exige.
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