Cómo proteger el patrimonio de tu empresa familiar
Cuando la empresa y la familia comparten el mismo bolsillo, una deuda del negocio puede llevarse la casa. La mayoría de las PYMES familiares funciona así durante años, hasta que un juicio, una crisis o una sucesión deja todo en riesgo. Separar el patrimonio a tiempo evita ese golpe.
El riesgo de confundir empresa y familia
Operar como persona natural o con una sola sociedad que mezcla los bienes personales y los del negocio expone todo al mismo riesgo. Si la empresa responde por una deuda, el acreedor llega también a los bienes de la familia.
La planificación patrimonial pone un muro entre los dos mundos: el negocio asume su riesgo, el patrimonio familiar queda fuera de alcance.
Las tres piezas de una estructura ordenada
Sociedad operativa. Es la que factura, contrata y asume el riesgo del día a día. Ahí ocurre el negocio.
Sociedad de inversión o holding. Concentra el patrimonio —inmuebles, participaciones, ahorros de la empresa— separado de la operación. Si la operativa cae, este patrimonio no responde por sus deudas.
Reglas de la familia. Quién administra, cómo entran los hijos, qué pasa si un socio sale. Escribir esto antes del conflicto evita que la sucesión termine en tribunales.
La sucesión que nadie planifica a tiempo
El traspaso a la siguiente generación es el momento donde más patrimonio se pierde, entre impuestos a la herencia y peleas familiares. Una estructura pensada con anticipación reduce el impuesto a la herencia dentro de la ley y define el traspaso con reglas claras, en vida del dueño y no después.
Cómo lo resolvemos en Teil
Diseñamos la estructura societaria que separa el patrimonio del riesgo, ordenamos la sucesión y optimizamos la carga tributaria del grupo familiar. Cruzamos lo legal, lo societario y lo tributario en una sola estrategia.
Más de 25 años cuidando el patrimonio de las familias empresarias de Curicó y el Maule.